jump to navigation

“Soy Leyenda” de Richard Matheson Enero 31, 2008

Posted by Etrigan in : Literatura, Novela y Relatos , 7comments

“Volvió a cerrar los ojos. La presencia de las mujeres complicaba las cosas, pensó; las mujeres, como muñecas lascivas en la noche. Esperaban provocarle y que se decidiera a salir. Se estremeció. Todas las noches sucedía lo mismo: empezaba a leer y a escuchar música. Luego pensaba en aislar la casa, y finalmente pensaba en las mujeres.”

“Soy Leyenda” de Richard Matheson

sl.jpg

Hace muchos años, cuando era un jovenzano, vi en la tele una película protagonizada por Charlton Heston (actor al que siempre asociaba con grandes superproducciones), y que se titulaba “El último hombre vivo”. Era una película de la que no había oído hablar nunca, y la verdad es que me enganchó. Trataba de la historia del único superviviente a una guerra bacteriológica, que había sobrevivido al aplicarse una vacuna, y que se enfrentaba a unos seres misteriosos hipersensibles a la luz. La película tenía mucha acción, y eso de ver a Charlton Heston armado con una ametralladora y cargándose a una multitud de mutantes en un futuro postapocalíptico tenía su gracia.

Con el tiempo me enteré de que esta cinta se basaba en una novela de ciencia ficción de Richard Matheson, titulada Soy Leyenda. Desde entonces era una de esas lecturas que tenía pendientes pero que siempre posponía. Con el estreno de la película protagonizada por Will Smith, y tras la decepción que me causó cuando la vi, decidí que había llegado el momento de leerla, cosa que al fin he realizado.

Para el que haya visto esta película, decir que en poco se parece a la novela, que sólo se han tomado algunas cosas y con ellas se ha hecho un producto palomitero, y totalmente alejado al espíritu del libro. Richard Matheson nos plantea una historia próxima al relato corto de ciencia ficción, dada su poca extensión, en la que el protagonista Robert Neville es el único superviviente humano de una extraña plaga que transforma a las personas en vampiros. Esa situación obliga a Neville a vivir sólo, escondido en su casa, rodeado de vampiros por las noches, que acuden a su puerta para atacarle y recordarle que sólo queda él. Interesantísimo es el retrato de la soledad que realiza Matheson, ya que el protagonista sufre, recordando otras épocas en las que vivía acompañado por su mujer. Se abandona a la bebida, reprime su sexualidad frente a las provocativas mujeres vampiro que se exhiben frente a su casa. La soledad le transforma, le vuelve loco, y le lleva a estudiar desesperadamente una cura a la enfermedad vampírica. En este sentido resulta muy interesante la explicación científica que el autor hace del vampirismo, equiparándolo a una plaga bacteriana, y quitándole todo tipo de dimensión sobrenatural.

Lúcida metáfora sobre la anormalidad, en la que el monstruo puede ser cada uno de nosotros si nos apartamos de lo normal, de lo mayoritario, si nos convertimos en lo excepcional. En un mundo dominado por vampiros, el hombre normal y corriente deja de serlo, ya que se convierte en una degeneración con su ansia de matar con estacas a los vampiros mientras duermen por el día. Ese exterminador deja de en un héroe para convertirse en un loco homicida, que encerrado en su casa por las noches debe de ser objeto de persecución y de aniquilación.

Quizá la brevedad del relato impide profundizar más en la situación de Neville, así como describir con más detalle ese futuro dominado por vampiros. Sin embargo, la narrativa de Matheson es fluida, resultando un libro muy entretenido, bien estructurado y que mantiene el interés hasta el final.

Neville, siendo el último hombre vivo sobre la Tierra está obligado a vivir en soledad como Robinson Crusoe, resultando un personaje patético ya que su mayor tragedia radica en que en realidad no está sólo, como comprueba cada noche por los gritos de su vecino y amigo Ben Cortman, que le anima a salir fuera para entrar en comunión con la colectividad.

Ficha técnica: Soy LeyendaRichard Matheson – Editorial : Minotauro – Año en el que apareció: 1954