El lagarto hipotético de Alan Moore Abril 1, 2008
Posted by Etrigan in : Novela y relatos , trackback“No puedes abrirla, y tienes que meditar acerca de si realmente hay un lagarto ahí dentro o no. Esto tiene que ver con cómo percibimos el mundo que nos rodea; cuando una se detiene a pensarlo se da cuenta de que no importa si hay lagarto dentro o no, entonces pasas a reflexionar sobre qué es real y qué no es real, y…”
Breve relato en el que el mago supremo escribe al dictado de lo onírico sobre la fragilidad de la realidad. La historia de amor transgresora entre una prostituta y un gigoló, vista y observada por la psique alterada de un mudo espectador enmascarada en mitad de su rostro con una máscara de porcelana, conduce al lector a una tragedia sin nombre, espeluznante e inaudita.
Los ecos de los pasos descalzos en el frío suelo del prostíbulo por el que no pasa el tiempo (la Casa sin Relojes) despiertan en la mente de Som-Som recuerdos lejanos en los que conversaba y departía con Rawra Chin, prostituta preferido de los anónimos clientes de la casa de los placeres prohibidos de la Ciudad de la Fortuna. Descripciones orientales de vestuario, decoración y estados mentales hacen de este relato una especie de cuento chino en el que los personajes son interpretados en una imposible obra de kabuki por afeminados actores extrañamente maquillados y ataviados.
El juego del lagarto hipotético domina la escena. La esfera dentro de la que puede estar durmiendo el lagarto, en un letargo ominoso, capta la atención de todo el mundo. Como lectores no comprendemos el sentido de un juego que sólo consiste en pensar y reflexionar sobre la existencia de ese lagarto aletargado. La realidad es acción, es conducta, es comportamiento ¿será el pensamiento lo irreal, lo fantástico? ¿la meditación nos puede llevar a confundir la realidad? ¿es que esto importa?
Extraño relato en el que la confusión, la mixtura de la dualidad nos lleva a ver el universo como el yin y el yang en el que el amante se confunde con el amado y viceversa en un juego de oposición e interdependencia que les lleva a transformarse en su opuesto. Sólo el juego del lagarto hipotético puede llevarnos a la felicidad, ya que supera la confrontación entre lo femenino y lo masculino, entre el amante y el amado, entre el amor y el odio. En definitiva, Alan Moore nos muestra una visión taoísta del universo mediante un relato ambientado en un imaginario mundo oriental, en el que la acción transcurre en los lejanos parajes de lo no racional.
Maestro en el arte de escribir cómics, el barbudo de Northampton muestra sus dotes como escritor con un relato sugerente e imaginativo. Imprescindible para todos los que veneramos la figura de este gran artista.
Ficha técnica: El lagarto hipotético – Alan Moore – Editorial : Planeta DeAgostini (Especial BD) – Año en el que apareció originalmente: 1987

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