En el último post comentaba la satisfacción que me producía ver a Fábulas como mejor cómic en los premios Expocomic 2008 (premios que tienen un carácter en parte democrático por que son el resultado de una votación popular, eso sí de unas obras y nombres seleccionados previamente por un jurado). Sin embargo mi satisfacción es doble al ver a Alan Moore como mejor guionista internacional por Lost Girls. La última obra del barbudo es, en mi opinión, uno de sus mejores trabajos; sin embargo no me parece que haya tenido demasiada repercusión en el fandom, no sé si por el elevado precio de los tres tomos editados por Norma, por el contenido adulto de la obra o quizá porque esté alejada de la temática superheroica que tanto gusta a los aficionados. Lo curiosos del tema es que Lost Girls y Fábulas, guardando las distancias que hay entre las dos obras, están relacionadas con los cuentos, con la fantasía…, y en ambos casos sus autores han querido dar un tono adulto a esos universos infantiles.
En realidad, se asume que el lector de cómics es ante todo un fan de lo fantástico, y como en muchos casos la fantasía está relacionada con la niñez, se hace necesario ofrecer al lector adulto una visión madura de toda una mitología que suele estar anclada en los primeros años de nuestras vidas. En este sentido sólo tenemos que recordar que el cómic que más nos gusta a los aficionados a los superhéroes es Watchmen, una obra que desmitifica y a su vez homenajea al superhéroe con el que tanto disfrutamos en nuestras lecturas de la niñez y de la adolescencia. Alan Moore es un experto en tomar conceptos e iconos de la cultura popular y darles una perspectiva distinta, examinándolos por ángulos inexplorados por el común de los guionistas de cómics. Ése es el talento de Moore, ahí está lo que le diferencia de todos los demás y ésa es la razón por la que conecta con el lector de cómics, ya que su mundo es ante todo fantástico y mágico, sus héroes hunden sus raíces en la niñez, época en la que se forja nuestra personalidad y en la que está la semilla de nuestros gustos actuales. Por todo ello, Alan Moore me parece el guionista definitivo del cómic, y va a ser muy difícil que aparezca alguien que le arrebate ese calificativo en el noveno arte. Sólo hay que ver que, después de tantos años, el escritor de Northampton sigue recopilando premio tras premio que no hacen más que reconocer su genialidad y su carácter único.



3 Responses
Stay in touch with the conversation, subscribe to the RSS feed for comments on this post.
Un día hay que escribir algo sobre como maltratan esto de la fantasía en el ‘SITIO’ de los libros o los tebeos. Hundir el carguero de la superioridad de las historietas cotidianas de derrame poético será tan sencillo como apuntar la distinción entre imaginación y fantasía de los ingleses del XVIII, entonces asimilaremos el género deslice of live al macarrón con el que Hegel trató de sumarse a los ingleses aquellos.
Ya has introducido este tema de la fantasía y la Historieta en la Liga y yo intenté que continuase con una pregunta, “¿Qué pasaría si aparecieses con un tebeo en la Edad Media?”, que quizás podría haber percutido sobre el lector de historietas con un “Simonia Narrativa”: reproducción-representación-combinación. Eso es lo que yo veo, los tebeos son fantásticos porque tienen imágenes.
Miremos en las palabras (la lengua), un asunto de clase social que son utilizadas permanentemente como un útil de dominación (RAE que rae, creación de lenguas ficticcias para países con mayor existencia real que ’sus’ propias lenguas, etc.). Las palabras, solo logramos sacudirnoslas cuando las convertimos en imágenes. Metáforas. Cajas, cajones con sorpresa, doble altillo del armario, manipulación y transformación… Sin embargo, por más que lo llamen poesía, hasta pueden ser puestas a secar para su posterior manipulación y puja dentro del mercado de la dominación/domesticación. Se trata del mítico ‘Sitio a los libros’, gran batalla perdida de la humanidad presente, pasada y futura, en la que tal vez intervengan los tebeos, si es que no son sitiados antes por unos nuevos santones batalladores dispuestos a exprimir la retahíla de divisiones y estructuras que separan el arte de la Historieta del arte del buscar piedras entre la arena con el pie derecho. Aunue incluso un santón batallador como los que hoy pilotan el S. McCloud no puede detener las imágenes; ¿cómo se puede sitiar una imagen? ¿Publicidad, religión, mercado artístico? Han publicado Dinero de Brieva (el prólogo menciona a Sastre y a Walt Disney pero no a Ruibal, por cierto) y se ve que no es posible detener/retener una imagen.
Lo deseee o no (lo requiera activamente o no) el lector de tebeos participa de las imágenes como no puede hacer con ninguna otra mercancia. Yo leo tebeos por esta característica que veo particular de la Historieta.
[Proyectos de ahorro en entradas propias de la CSJ (Caja de Sustentos Blogueros del Generalísimo Espermatozón)]
“Expocomic 2008 (premios que tienen un carácter en parte democrático por que son el resultado de una votación popular, eso sí de unas obras y nombres seleccionados previamente por un jurado).”
Los premios esos, todo el Expocomic, viene a ser como la ‘transición española’: una decantación democrática. ¿Dónde hay que ir a aplaudir, por dónde volará la mosca y esconderán sus cabezas todas las avestruces? ¿Se paseará algún feretro justo antes de la entrega de premios (en parte democráticos)? ¿Habrá peli de Sam Penckimpah sobre el Expofriki democrático, la veremos en las salas españolas?
-Preguntas, preguntas… La respuesta esta en la CIA.
-¿La CIA?
-Sí, en compañía. Sobre todo amigos pero, además, aunque muy masculinos soldados, también actores y bailarines. Teatro de comandos, lo último en representaciones democráticas.
-¿Y usted también depositó su ticket?
-¡Votar o no votar amigo mío! Lo que es creer yo me lo creo… Y habría votado, pero es que coincidía con el partido de hockey subacuático de la TV2.
Pues yo voté, amigo Ismael. Lo que sucede es que la lista estaba cerrada, y posiblemente en algún apartado hubiera votado otras opciones. También me abstuve en algunos apartados en los que no me convencía la propuesta del jurado escabinado.
Por otra parte, interesantísimas como siempre las reflexiones vertidas en el primer comentario. Habrá que seguir profundizando en el carácter eminentemente fantástico del cómic como algo inherente a su naturaleza, consustancial con su carácter icónico.