En donde un buen hombre, cuyo único trabajo consistía en no llamar la atención y mantener el suelo como los chorros del oro, se ve obligado, por fin, a enfrentarse a todos los horrores de su vida.

El Buen Príncipe es el último tomo que se ha publicado en España de la serie Fábulas, que constituye en estos momentos la punta de lanza de toda la línea Vértigo. Se recopila un arco argumental que supone la culminación de las tramas que se estaban desarrollando en tomos anteriores.
Para mí este es el mejor cómic de toda la colección creada por Bill Willingham. Se nos cuentan las aventuras y desventuras de Papamoscas, personaje que había desempeñado en la serie un papel menor, ya que era un simple conserje que realizaba meras tareas de limpieza y mantenimiento en Villa Fábula. No era un héroe, ni un guerrero, sin embargo, en esta historia descubre que es el Príncipe Ambrose y que tiene un destino fundamental, ya que se enfrentará con los ejércitos del Adversario en el propio corazón de las Tierras Natales.
Considero que El Buen Príncipe es el culmen de la premiada Fábulas porque reúne todos los elementos que hacen de esta serie algo diferente. La fantasía y la imaginación desbordantes están al servicio de una historia épica con la forma de cuento, en el que se nos describen las peripecias de un personaje típico de estas narraciones. Con guiños a los clásicos de la literatura fantástica como El Señor de los Anillos o Las Crónicas de Narnia, este cómic tiene una densidad y una complejidad escondidas tras una engañosa estructura narrativa aparentemente simple.

El dibujo de Mark Buckingham resulta espectacular, con esas páginas decoradas con motivos fantásticos que dan a la historia esa atmósfera cercana a los cuentos infantiles ilustrados. Pero una de las cosas que más me gusta de este dibujante es que pertenece a la escuela de Jack Kirby, tanto en su trazo recto como en su estilo narrativo. Así, muchas de las páginas de este cómic nos recuerdan la fantasía imparable y arrolladora de la época del Rey al frente de The Mighty Thor.
Dejando de lado estos aspectos, El Buen Príncipe es una bella historia de transformación y superación de un personaje que pese al poder que recibe para guiar a su pueblo, nunca pierde su humildad y sus raíces. Al contrario de lo que le sucede a Frodo en El Señor de los Anillos, el Príncipe Ambrose no se verá alterado ni se corromperá con la adquisición de grandes poderes. Portará la espada Excalibur con dignidad, y una vez que ha cumplido su labor la devolverá al lago del que procede en una desinteresada muestra de desprendimiento de un poder que sólo necesita para enfrentarse al Adversario.
Quizá estos personajes sólo existan en los cuentos, ya que la historia de la humanidad está llena de personajes que se perpetúan en el poder y que lo utilizan para doblegar a sus propios súbditos ejerciéndolo de manera despótica, sin embargo yo me quedo con la imagen final de un Rey que añora sus tiempos de portero y que de vez en cuando vuelve con su escoba para gozar de las cosas simples de la vida alejado de las duras responsabilidades del poder.
Otra reseña reciente de este cómic en El lector impaciente.
Ficha técnica: Fábulas, El Buen Príncipe – Escrito por Bill Willingham; dibujo de Mark Buckingham, Steve Leialoha y Aaron Alexovich; portadas de James Jean - Editorial : Planeta – Editorial USA: DC/Vértigo (2007/2008).


2 Responses
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Estoy contigo, El Buen Principe es uno de los momentos cumbres de Fabulas. No sé si lo conoces, pero hay un previo a esta historia. Se trata del relato aparecido en LAS 1001 NOCHES DE NIEVE. Te recomiendo tanto el relado (dibujado por James Jean) como todo el tomo.
Un saludo.
He leído LAS 1001 NOCHES DE NIEVE, y me encantó todo el tomo. Una gozada tanto a nivel de guión como de dibujo.