Aquel lío me hizo comprender una cosa: Cualquier coño podía enloquecer a un hombre. Pero, el mío era una arma letal.

Tercera entrega de Criminal, la serie de género negro de Ed Brubaker y Sean Phillips, en la que estos dos autores vuelven a desarrollar un cómic a la altura de Sleeper, otra de sus colaboraciones. Y es que esta serie no debería de pasar desapercibida no sólo a ningún aficionado al cómic, sino tampoco a ningún amante del propio género negro. Brubaker nos presenta unas historias que se desarrollan en un microcosmos en el que diferentes personajes forman parte de un único entramado caracterizado por la violencia y la falta de piedad. En este sentido podemos conectar Los muertos y los muribundos con el segundo volumen de Scalped guionizado por Jason Aaron, en el que también se nos mostraba una misma realidad pero contada a través de las vivencias de diferentes personajes.
El cómic nos puede recordar en cuanto a su estructura a muchas películas en la línea de Vidas Cruzadas de Robert Altman, sin embargo no nos engañemos, ya que en realidad Brubaker nos cuenta una única historia aunque en principio nos pueda parecer que son tres. Lo que nos desarrolla es la trayectoria de tres perdedores, a los que las circunstancias les conducen a un final nada complaciente. Un boxeador negro, un ex combatiente de Vietnam y una chica negra son los tres protagonistas de esta sórdida historia que se desarrolla a principios de la década de los setenta.
Brubaker ha querido darle un nuevo giro a la serie y nos lleva al pasado en el que reconocemos al soldado que viene de Vietnam como el padre de Lawless (protagonista del tomo anterior), y es precisamente ese pasado el que marcará a los distintos personajes de la serie con una maldición de la que les será imposible librarse. El crimen, la delincuencia, la violencia serán las señas de identidad que se transmitirán de generación en generación. Incluso el boxeador negro, pese a toda su voluntad de apartarse de ese mundo, se verá arrastrado por la fuerza de ese torbellino imparable de odio y muerte.
Las historias del boxeador y la chica negra están contadas en primera persona, mientras que la de Teeg Lawless lo está en tercera. En los dos primeros casos Brubaker nos quiere mostrar los puntos de vista de los dos personajes subjetivizando al máximo la historia, mientras que en el capítulo dedicado a Lawless la narrativa pretende estar más alejada del punto de vista personal del protagonista de tal manera que veamos los hechos desnudos para que seamos los propios lectores los que juzguemos las motivaciones del personaje.
Sean Phillips vuelve a realizar un gran trabajo que acompañado con el color de Val Staples dan al cómic esa atmósfera tan característica del género, con un tono oscuro y una perfecta combinación de luces y sombras. La narrativa gráfica es sobria y se complementa muy bien con el guión de Brubaker. En definitiva, que volvemos a disfrutar de un gran cómic que lleva camino de situarse de nuevo entre lo mejorcito del año.
Ficha técnica: Criminal:3. Los muertos y los moribundos – Guión: Ed Brubaker, Dibujo: Sean Phillips – Editorial : Panini – Editorial USA: Marvel.


5 Responses
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Joder, que buena pinta tiene. Buff, y ni siquiera he comprado Lawless todavía, ayysss.
Ya tardas, Jaime, ya tardas…
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