The league of extraordinary gentlemen. Century 1910 Julio 22, 2010
Posted by Etrigan in : Cómics míticos , trackbackLa humanidad sobrevive cometiendo atrocidades.

El barbudo bardo de Northampon vuelve a narrarnos las increíbles aventuras del imposible grupo de héroes (¿o superhéroes?) que surgen del imaginario cultural y colectivo que es la literatura fantástica de finales del siglo XIX y principios del XX. Alan Moore es un amante del superhéroe, pero no del superhéroe todopoderoso que impone la justicia del american way of life, sino del superhéroe fantástico y maravilloso que vive en mundos imaginarios y que es capaz de poseer una ciudad metida en una botella o que explora universos sin fin en la búsqueda de la verdad cósmica. Por ello muestra su amor a otro tipo de superhéroes que viven en las páginas de libros que reposan en las estanterías polvorientas de bibliotecas imaginadas por las febriles mentes de genios como Jules Verne, Bram Stoker o Conan Doyle. Estos héroes representan ese canto a lo imaginario y lo fantástico que es compartido por el superhéroe kirbyano o los superhéroes de la Silver Age.
Century 1910 es el primer capítulo del tercer volumen de La Liga de los Caballeros Extraordinarios, desarrollándose la trama en el siglo XX y en este caso a comienzos del siglo pasado. Se abandona el tono decimonónico y aparecen personajes nuevos como Thomas Carnacki, investigador de los sobrenatural creado por William Hope Hodgson, y que son hijos del nuevo siglo, conviviendo con personajes del siglo anterior como Mina o el mismo Quatermain, que han alcanzado la inmortalidad y la juventud eterna. Sin embargo, para entender este universo literario lleno de referencias eruditas se me antoja imprescindible la lectura de Black Dossier, extraño grimorio que sirve de puente entre los dos volumenes anteriores y este tercer volumen, y que nadie en España ha tenido las narices de editar. Y es que el hermetismo (hermetismo entendido en el sentido más esotérico del término) de la obra deviene inevitable ante el giro de los acontecimientos que se vislumbran en esta primera entrega en la que el villano ya no es alguien salido de las páginas de novelas decimonónicas, sino que el antagonismo recae en un trasunto del ocultista Aleister Crowley (1875-1947). La amenaza a la que se enfrenta la Liga tiene una naturaleza mágica indudable, y así Moore vuelve a plantearnos en sus cómics temas directamente relacionados con la magia, disciplina que practica desde hace unos años y que es la fuente filosófica de un conocimiento oculto que refleja en sus guiones.
Por otra parte, el guión de este cómic se vuelve extraño y complejo con la historia de la hija del Capitán Nemo que huye de su hogar para refugiarse en los bajos fondos londinenses y protagonizar una línea argumental que se va transformando en La ópera de los tres centavos, musical escrito por Bertrolt Brecht a principios del siglo XX. Alan Moore demuestra ser un hábil prestidigitador, ya que crea un universo (el de la Liga), cuyos sucesos transcurren en la inmateria, ese cosmos en el que viven y existen las creaciones imaginarias de la humanidad, y que resulta un reflejo de nuestra realidad material. Así, las historias y los personajes fantásticos se entrecruzan y se desarrollan de una manera nada realista, de tal forma que pueden transformarse en una ópera o en una aventura espacial. Por arte de magia (y nunca mejor dicho) los protagonistas de la Liga de los Caballeros Extraordinarios se convierten en personajes de una pieza musical que se metamorfosea en un cómic que adquiere extraños significados.
Ficha técnica: The league of extraordinary gentlemen. Century 1910 – Guión: Alan Moore, Dibujo: Kevin O, Neill – Editorial España: Planeta. Editorial USA: Top Shelf.


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