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Lost Girls y la subversión del cuento infantil

Lost Girls es un cuento erótico, de hecho comienza con una primera viñeta que es el reflejo de un espejo y en la que un personaje que está fuera de dicho reflejo dice: “Cuéntame un cuento”.

Ese espejo forma parte de un tocador, que es el mueble del dormitorio femenino en el que las mujeres se miran por las mañanas para asearse, acicalarse y peinarse; y que a su vez es el guardián de los secretos más íntimos y el reflejo de las fantasías sexuales de la mujer, el único ojo mudo que conoce los deseos más escondidos y sólo revelados en la intimidad de la noche. Este significado del tocador enlaza con la obra del Marqués de Sade, La Filosofía en el tocador, en la que se nos describe cómo la joven protagonista Eugene descubre los secretos y las artes del sexo. Referencia nada casual, ya que el Divino Marqués es uno de los máximos exponentes de la literatura y de los relatos de corte erótico.

Las protagonistas de Lost Girls son: Dorothy de El Mago de Oz, Wendy de Peter Pan y Alicia de Alicia en el País de las Maravillas. Sin embargo, en lugar de mostrársenos en su versión original infantil, Alan Moore nos las presenta ya adultas. Ellas se encuentran en el hotel art nouveau llamado Himmelgarten (Jardín Celestial en alemán) en el año 1913. Son mujeres diferentes, pero que tienen algo en común con respecto a las historias que cuentan ellas mismas sobre su propio pasado. Estos relatos corresponden a los cuentos infantiles que protagonizaron cuando eran niñas, pero Alan Moore nos los narra de otra forma, reinterpretando dichas historias en una clave totalmente distinta: Dorothy relata su encuentro con el tornado como una experiencia iniciática sobre la masturbación, Wendy describe al joven Peter Pan como quien le descubrió los caminos del placer y Alicia sufre una experiencia sexual traumática con un amigo de sus padres.

Ante estas interpretaciones cabe preguntarnos si Alan Moore tiene la mente tan enfermiza que ve sexo y pornografía dónde no los hay. Si en realidad toma como pretexto estos cuentos infantiles para hacer un cómic erótico sin más de igual modo que esas versiones pornográficas que existen sobre Blancanieves y los siete enanitos. Así, hay quien ha visto en este cómic todos los elementos comunes a este tipo de productos (fetichismo, lesbianismo, juegos sexuales) reduciendo Lost Girls a un mero tebeo guarro sin más. Sin embargo, conociendo a Alan Moore, y la complejidad de su obra, la cosa evidentemente no queda reducida a lo meramente erótico, ya que la interpretación que realiza de estos cuentos infantiles va relacionada con el paso de la niñez a la edad adulta, y lo que realmente marca ese tránsito es el descubrimiento de la sexualidad. Las tres protagonistas viven unas experiencias que suponen entrar en un nuevo mundo con unas nuevas percepciones. Moore nos describe esas aventuras sin nada que oculte el significado de esos cuentos, de una manera desnuda, sin tapujos. Nos da las claves para entender lo que quieren decir dichos cuentos infantiles, por lo que en realidad no hay una subversión de estas narraciones, sino que Lost Girls aparece como una versión adulta, nueva, dirigida a un lector que ha crecido y al que se le pueden mostrar estos cuentos como relatos eróticos.

Los cuentos infantiles son metáforas que suelen tener un contenido ético o moralizante. En muchos casos tienen un afán didáctico, según el cual se quiere transmitir a los niños mensajes simplificados que puedan ser útiles para su vida adulta. Sin embargo, están despojados de toda referencia sexual, de tal manera que el sexo aparece siempre de forma simbólica y figurada.

Alan Moore transforma esos cuentos infantiles en cuentos eróticos sin traicionar su esencia ni su significado auténtico. En este sentido, contrariamente a lo que parece, hay un respeto profundo a los relatos en los que se basa, por lo que no me parece una obra meramente provocadora, siendo un cómic transgresor, innovador y muy original.

Comments»

1. El Cuarto Mundo » Lost Girls: La subversión del cuento infantil - 8 Mayo 2008

[...] sigue… [...]

2. bruce - 8 Mayo 2008

Buenísimo post..

3. Ismael. - 9 Mayo 2008

¡Qué envidia! Pero espero que no se quede en esto de los cuentos como la película aquella de los hombres lobo de-la-que-ahora-mismo-no-recuerdo-el-nombre-y-a-la-que-La-Perse-dedico-una-entrada-hace -tiempo. Yo quiero que avance hacia el tantrismo búdico.

4. Etrigan - 10 Mayo 2008

Gracias Bruce. Espero que tanto tú como Ismael leáis pronto este gran cómic, porque a mí me ha parecido una obra maestra y me encantaría conocer vuestra opinión.
No te preocupes Ismael, que este cómic va más allá de lo que he planteado en este post. De hecho me apetece mucho preparar uno sobre Alan Moore y el sexo.

5. Ismael. - 11 Mayo 2008

Ya he recordado el título de la peli, que tenía que ver con esto que te cuentas de los cuentos, el sexo y su iniciación: En compañía de lobos.

6. Etrigan - 11 Mayo 2008

Buena película.
Alan Moore va más allá en este cómic. Comparte con la película la idea de que en los cuentos infantiles hay un mensaje de fondo sobre el sexo, pero mientras Neil Jordan los convierte en historias de terror, Alan Moore transforma los cuentos en relatos cuasi pornográficos. Sin embargo en otros posts trataré otros aspectos de este cómic.

7. Kalashnikov - 12 Mayo 2008

Muy buena la referencia al Marqués de Sade, Etrigan.

Y ya que hablamos de cuentos infantiles con segundas lecturas, recordad ese pasaje de La Cenicienta en que el príncipe busca a una doncella cuyo pie “se adecue” al zapato que posee… O aquella lámpara mágica –creo que de las “Mil y una noches”– que hay que “frotar y frotar” para que salga el genio.

8. Etrigan - 12 Mayo 2008

Así me gusta, mente limpia…

9. destiny hope - 12 Enero 2010

pss sta bnn…mee agraado suu diibuujo….

5mentaarioos

10. Miguel P - 28 Mayo 2010

Me gustan estos relatos.

11. laaaaaaaaaaa mas linda - 31 Julio 2010

aaaaaaaaah! que ricooo

12. ANA ACOSTA - 27 Abril 2011

LAHO EUQ APOS