La Reina de las Nieves Julio 2, 2009
Posted by Etrigan in : Literatura, Novela y Relatos , add a commentLos copos de nieve eran cada vez mayores, hasta que, al fin, parecían grandes pollos blancos. De repente dieron un salto a un lado, el trineo se detuvo, y la persona que lo conducía se incorporó en el asiento. La piel y el gorro eran de pura nieve, y ante los ojos del chiquillo se presentó una señora alta y esbelta, de un blanco resplandeciente. Era la Reina de las Nieves.

Carlos la miró; era muy hermosa; no habría podido imaginar un rostro más inteligente y atractivo. Ya no le parecía de hielo, como antes, cuando le había estado haciendo señas a través de la ventana. A los ojos del niño era perfecta, y no le inspiraba temor alguno. Le contó que sabía hacer cálculo mental, hasta con quebrados; que sabía cuántas millas cuadradas y cuántos habitantes tenía el país. Ella lo escuchaba sonriendo, y Carlos empezó a pensar que tal vez no sabía aún bastante. Y levantó los ojos al firmamento, y ella emprendió el vuelo con él, hacia la negra nube, entre el estrépito de la tempestad; el niño se acordó de una vieja canción. Pasaron volando por encima de ciudades y lagos, de mares y países; debajo de ellos aullaban el gélido viento y los lobos, y centelleaba la nieve; y encima volaban las negras y ruidosas cornejas; pero en lo más alto del cielo brillaba, grande y blanca, la luna, y Carlos la estuvo contemplando durante toda la larga noche. Al amanecer se quedó dormido a los pies de la Reina de las Nieves.

Los muros del castillo eran de nieve compacta, y sus puertas y ventanas estaban hechas de cortantes vientos; había más de cien salones, dispuestos al albur de las ventiscas, y el mayor tenía varias millas de longitud. Los iluminaba la refulgente aurora boreal, y eran todos ellos espaciosos, vacíos, helados y brillantes. Nunca se celebraban fiestas en ellos, ni siquiera un pequeño baile de osos, en que la tempestad hubiera podido actuar de orquesta y los osos polares, andando sobre sus patas traseras, exhibir su porte elegante. Nunca una reunión social, con sus manotazos a la boca y golpes de zarpa; nunca un té de blancas raposas: todo era desierto, inmenso y gélido en los salones de la Reina de las Nieves. Las auroras boreales flameaban tan nítidamente, que podía calcularse con exactitud cuándo estaban en su máximo y en su mínimo. En el centro de aquella interminable sala desierta había un lago helado, roto en mil pedazos, tan iguales entre sí que el conjunto resultaba una verdadera obra de arte. En medio se sentaba la Reina de las Nieves cuando residía en su palacio; decía entonces que estaba sentada en el espejo de la razón, y que éste era el único y el mejor espejo del mundo.

Textos extraídos del cuento La Reina de las Nieves de Hans Christian Andersen.
Ilustraciones correspondientes al personaje de Fábulas, La Reina de las Nieves (Snow Queen).
Unas portadas de Fábula Abril 5, 2009
Posted by Etrigan in : Cómic , add a commentPortada de Brian Bolland en Jack of Fables Febrero 9, 2009
Posted by Etrigan in : Cómic , 4comments
Espectacular portada de Brian Bolland que representa perfectamente el onírico mundo de las fantasías y de los cuentos de hadas.
Quien quiera más información de este cómic puede pasarse por Los Diarios de Villa Fábula.
The Fabletown Post Febrero 8, 2009
Posted by Etrigan in : Mundos blogosféricos , add a comment
Estupenda la iniciativa de Zona Negativa, de dedicar una sección mensual al universo de Fábulas, y además hacerlo en forma de periódico, con sus artículos, su editorial y hasta sus cartas al director. El redactor jefe reponsable es Héctor Gómez de Los Diarios de Villa Fábula.

Pinocho de Fábulas Enero 30, 2009
Posted by Etrigan in : Personajes , add a commentMucho escribo en este blog sobre Fábulas, y es que se trata de una serie recurrente si queremos sumergirnos en mundos fantásticos e imaginarios. Los mundos del imaginario colectivo que están conectados con la niñez, con los cuentos, con los arquetipos de las fábulas.
Pinocho, ese muñeco de madera que adquiere vida de una forma mágica. Gepetto, su padre, el demiurgo carpintero que sueña con tener un hijo, el hijo producto de su imaginación, de su deseo, de su voluntad. Adversario de las Fábulas de Willingham, Gepetto tiene el poder de crear un ejército ¿invencible? de soldados de madera, de seres artificiales con alma humana.

Pinocho y Gepetto, la fantasía continúa…, hijo y padre, obra y creador, humanidad y fábula…

Fábulas: El Buen Príncipe Diciembre 23, 2008
Posted by Etrigan in : Cómic , 2commentsEn donde un buen hombre, cuyo único trabajo consistía en no llamar la atención y mantener el suelo como los chorros del oro, se ve obligado, por fin, a enfrentarse a todos los horrores de su vida.

El Buen Príncipe es el último tomo que se ha publicado en España de la serie Fábulas, que constituye en estos momentos la punta de lanza de toda la línea Vértigo. Se recopila un arco argumental que supone la culminación de las tramas que se estaban desarrollando en tomos anteriores.
Para mí este es el mejor cómic de toda la colección creada por Bill Willingham. Se nos cuentan las aventuras y desventuras de Papamoscas, personaje que había desempeñado en la serie un papel menor, ya que era un simple conserje que realizaba meras tareas de limpieza y mantenimiento en Villa Fábula. No era un héroe, ni un guerrero, sin embargo, en esta historia descubre que es el Príncipe Ambrose y que tiene un destino fundamental, ya que se enfrentará con los ejércitos del Adversario en el propio corazón de las Tierras Natales.
Considero que El Buen Príncipe es el culmen de la premiada Fábulas porque reúne todos los elementos que hacen de esta serie algo diferente. La fantasía y la imaginación desbordantes están al servicio de una historia épica con la forma de cuento, en el que se nos describen las peripecias de un personaje típico de estas narraciones. Con guiños a los clásicos de la literatura fantástica como El Señor de los Anillos o Las Crónicas de Narnia, este cómic tiene una densidad y una complejidad escondidas tras una engañosa estructura narrativa aparentemente simple.

El dibujo de Mark Buckingham resulta espectacular, con esas páginas decoradas con motivos fantásticos que dan a la historia esa atmósfera cercana a los cuentos infantiles ilustrados. Pero una de las cosas que más me gusta de este dibujante es que pertenece a la escuela de Jack Kirby, tanto en su trazo recto como en su estilo narrativo. Así, muchas de las páginas de este cómic nos recuerdan la fantasía imparable y arrolladora de la época del Rey al frente de The Mighty Thor.
Dejando de lado estos aspectos, El Buen Príncipe es una bella historia de transformación y superación de un personaje que pese al poder que recibe para guiar a su pueblo, nunca pierde su humildad y sus raíces. Al contrario de lo que le sucede a Frodo en El Señor de los Anillos, el Príncipe Ambrose no se verá alterado ni se corromperá con la adquisición de grandes poderes. Portará la espada Excalibur con dignidad, y una vez que ha cumplido su labor la devolverá al lago del que procede en una desinteresada muestra de desprendimiento de un poder que sólo necesita para enfrentarse al Adversario.
Quizá estos personajes sólo existan en los cuentos, ya que la historia de la humanidad está llena de personajes que se perpetúan en el poder y que lo utilizan para doblegar a sus propios súbditos ejerciéndolo de manera despótica, sin embargo yo me quedo con la imagen final de un Rey que añora sus tiempos de portero y que de vez en cuando vuelve con su escoba para gozar de las cosas simples de la vida alejado de las duras responsabilidades del poder.
Otra reseña reciente de este cómic en El lector impaciente.
Ficha técnica: Fábulas, El Buen Príncipe – Escrito por Bill Willingham; dibujo de Mark Buckingham, Steve Leialoha y Aaron Alexovich; portadas de James Jean - Editorial : Planeta – Editorial USA: DC/Vértigo (2007/2008).
Alan Moore, un premiado de fábula Noviembre 28, 2008
Posted by Etrigan in : Reflexiones , 3commentsEn el último post comentaba la satisfacción que me producía ver a Fábulas como mejor cómic en los premios Expocomic 2008 (premios que tienen un carácter en parte democrático por que son el resultado de una votación popular, eso sí de unas obras y nombres seleccionados previamente por un jurado). Sin embargo mi satisfacción es doble al ver a Alan Moore como mejor guionista internacional por Lost Girls. La última obra del barbudo es, en mi opinión, uno de sus mejores trabajos; sin embargo no me parece que haya tenido demasiada repercusión en el fandom, no sé si por el elevado precio de los tres tomos editados por Norma, por el contenido adulto de la obra o quizá porque esté alejada de la temática superheroica que tanto gusta a los aficionados. Lo curiosos del tema es que Lost Girls y Fábulas, guardando las distancias que hay entre las dos obras, están relacionadas con los cuentos, con la fantasía…, y en ambos casos sus autores han querido dar un tono adulto a esos universos infantiles.
En realidad, se asume que el lector de cómics es ante todo un fan de lo fantástico, y como en muchos casos la fantasía está relacionada con la niñez, se hace necesario ofrecer al lector adulto una visión madura de toda una mitología que suele estar anclada en los primeros años de nuestras vidas. En este sentido sólo tenemos que recordar que el cómic que más nos gusta a los aficionados a los superhéroes es Watchmen, una obra que desmitifica y a su vez homenajea al superhéroe con el que tanto disfrutamos en nuestras lecturas de la niñez y de la adolescencia. Alan Moore es un experto en tomar conceptos e iconos de la cultura popular y darles una perspectiva distinta, examinándolos por ángulos inexplorados por el común de los guionistas de cómics. Ése es el talento de Moore, ahí está lo que le diferencia de todos los demás y ésa es la razón por la que conecta con el lector de cómics, ya que su mundo es ante todo fantástico y mágico, sus héroes hunden sus raíces en la niñez, época en la que se forja nuestra personalidad y en la que está la semilla de nuestros gustos actuales. Por todo ello, Alan Moore me parece el guionista definitivo del cómic, y va a ser muy difícil que aparezca alguien que le arrebate ese calificativo en el noveno arte. Sólo hay que ver que, después de tantos años, el escritor de Northampton sigue recopilando premio tras premio que no hacen más que reconocer su genialidad y su carácter único.








