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15 cómics para llevar a una isla desierta Mayo 10, 2009

Posted by Etrigan in : Reflexiones , 11comments

A una isla desierta me mandan Jaime y Mo Sweat, y para colmo me dicen que sólo puedo llevarme 15 cómics. ¡Vaya puñeta!,  porque la decisión que debo tomar no puede estar ceñida a mis 15 cómics favoritos, ni siquiera a los mejores cómics de la historia según los encilopedistas y sesudos estudiosos del noveno arte. Hay que tener en cuenta aspectos como la nostalgia, el cariño y la variedad… Yo allí sólo, rodeado de tiburones y a la sombra de un cocotero… ¿funcionará el modem del portátil? Lo dudo, con lo que me tendré que conformar con leer y releer esos 15 cómics elegidos tras un largo proceso de descartes y con el siguiente criterio:

Habrá que tener en cuenta a los autores que más me gustan y elegir una obra que me parezca la mejor o la más representativa. Empiezo con Frank Miller y me llevo Batman: el regreso del señor de la noche. Sigo con Alan Moore, el mago barbudo y genial de Northampton, del que me lleavaría toda su producción, pero como sólo puedo seleccionar 15 cómics y debo de respetar el criterio de la variedad, elijo From Hell. Por supuesto hay que incluir algo del calvo, de Grant Morrison, y su obra más representativa es Los Invisibles, que tanto les gusta a los Wachowski brothers.

Bien, hasta el momento he seleccionado autores que me gustan, ahora voy a por dibujantes, y empiezo por Richard Corben eligiendo La casa en el confín de la Tierra. Y como la cosa no da para meter mucho más en el saco, me quedo con el gran Neal Adams y su etapa en Green Lantern & Green Arrow.

Por otra parte hay cómics singulares y únicos que merecen ser salvados para disfrutar de ellos en la soledad de una isla lejana como Cages de Dave McKean y el Sandman de Neil Gaiman.

De todas formas habrá que buscar más variedad, por lo que tendremos que elegir algo japonés y dentro del manga una obra de su dios Osamu Tezuka, decantándome por Fénix. También habrá que llevarse un cómic europeo y meto en la maleta El fotógrafo de Guibert. Por supuesto incluiré un tebeo español, concretamente Hom de Carlos Giménez.

Luego hay cómics a los que les tengo mucho cariño por motivos nostálgicos y por supuesto por su gran calidad y que me llevo sin ningún lugar a dudas como El Capitán Marvel de Jim Starlin o el setentero Shang Chi de Moench/Gulacy.

Aún me quedan alguno cómics para completar la lista…

Y cómo no incluir algún clasicazo:  Me inclino por El Príncipe Valiente de Harold Foster.

Y para el final… EL REY KIRBY. Uno de la DC…  Kamandí y otro de Marvel con Stan LeeThor.

Bueno… y con esto me despido, que el barco que me conduce a la isla desierta va a zarpar enseguida y no sé si podré con el peso de mis maletas llenas de estos cómics.

Islas maravillosas Mayo 28, 2008

Posted by Etrigan in : Mundos blogosféricos , 2comments


Ver mapa más grande

Interesante mapa que he sacado de este blog (Encaramado a la red), en el que hay un curioso post sobre islas reales, imaginarias, existentes, inexistentes…

También recomiendo la lectura de este post de Antón Castro sobre La ínsula Barataria.

Iona y la Isla de San Brendan Febrero 11, 2008

Posted by Etrigan in : Rock y música , 7comments

“Beyond these shores
Into the darkness
beyond these shores
this boat may sail
and if this is the way
then there will be
a path across this sea”

bshores.jpg

Iona es un grupo escocés que aunque no resulte demasiado conocido tiene una amplia trayectoria musical. Lo podríamos situar dentro de la música celta, pero su estilo tiene muchas más influencias como el rock sinfónico, el folk, e incluso la múisica étnica. Se creó en el año 1989, y desde entonces ha publicado muchos álbums, aunque yo me voy a detener en uno en especial, concretamente en “Beyond These Shores”, que apareció en 1993 y que cuenta con la colaboración de un genio de la música como Robert Fripp (líder de King Crimson).

Estamos ante una obra temática centrada en la figura de San Brendan, monje irlandés del siglo V que emprendió un viaje por mar junto con diecisiete compañeros para descubrir el Paraíso. El viaje duró siete años durante los que vivieron hechos increíbles y maravillosos como el encuentro con el gigante Jasconius, una enorme ballena a la que confunden con una isla y sobre la que acamparon, huyendo despavoridos al descubrir la verdad que ocultaba tan extraño lugar. También se encontraron en el mar con una torre de cristal enome y bellísima, con una montaña de fuego, con la isla de las aves, antes de llegar al Paraíso como última etapa de su fantástico periplo.

sanborondon.jpg

Muchas son las interpretaciones que se han hecho de la navegación de San Brendan. Hay quien lo interpreta como una alegoría al viaje interior que cada uno hemos de realizar hasta encontrar el Paraíso, otros han visto en este viaje la descripción de la llegada de San Brendan a tierras precolombinas, incluso se ha interpretado que la isla de fuego podría ser Islandia.

Sin embargo, resulta curioso que esta leyenda esté también presente en las Islas Canarias, mediante el mito de la Isla de San Borondón (Brendan en inglés), que aparece y desaparece entre las islas de La Gomera, El Hierro y La Palma. ¿Podría ser Jaconius que emergiera de vez en cuando en el archipiélago canario? De hecho, hay muchos testimonios en Canarias que afirman haber visto una isla que desaparece en el horizonte.

Bien, pues a este increíble viaje está dedicado este estupendo disco, que contiene 15 temas que desarrollan la historia de San Brendan. Se combinan temas instrumentales con otros cantados por Joanne Hog, maravillosa vocalista cuya voz nos evoca perfectamente esos lugares mágicos visitados por San Brendan. La riqueza instrumental, combinada con las diferentes fuentes de las que beben las diferentes composiciones hacen de este disco un inusual delicatessen. De todo el disco, destacaría Treasure, como un tema de esos que si lo oyes varias veces no te lo puedes quitar de la cabeza, y también la canción titulada Beachy head, que trata de un acantilado que hay en el sur de la costa inglesa en el que muchas personas pierden la vida en accidentes de tráfico cada año, con un solo de saxofón al final totalmente desgarrador. precisamente, esta es la única canción que no trata del viaje de San Brendan.

Pero como se suele decir en estas ocasiones mejor que lo comprobéis vosotros mismos con este video: