Cómic y cine ¿malas compañías? Octubre 22, 2008
Posted by Etrigan in : Reflexiones , 9comments
La Liga de los Hombres Extraordinarios ¡Vaya pestiño!
Interesantísimas las reflexiones que plantea Álvaro Pons en este post de La Cárcel de Papel a propósito de las declaraciones de Chuck Rosanski en la Feria del libro de Frankfurt sobre que el cómic americano se ha covertido en la sección de I+D de ideas de Hollywood.
Y es que quizá éste sea el cáncer que corroe al comic book actual. Los que hemos disfrutado con la explosión de ideas de los 60, las nuevas propuestas de los 70 y la madurez de los 80, observamos apenados cómo los personajes de Marvel y DC están siendo vapuleados a través de una transformación que les ha hecho perder sus raíces para ser meros elementos de merchandising del cine. El desembarco de guionistas de televisión y del mundo cinematográfico en el cómic americano ha sido muy negativo, ya que este medio se ha contaminado de lo peor de la televisión, el odioso decompressive storytelling (en este sentido recomiendo leer este post de UTCON). Parece como si al aficionado ya no le interesase el cómic y quisiera leer guiones de cine o televisión ilustrados espectacularmente (como si fueran efectos especiales) con mucha acción, peleas, tías buenas y poco más. Así, acostumbramos al lector a ¿disfrutar? del cine más palomitero con truños como Spiderman 3, La Liga de los Hombres Extraordinarios o Elektra, por citar los peores ejemplos que podemos dar.
Hollywood está seco de ideas, ya no acude a los mejores escritores del momento para adaptar sus novelas, las películas son entretenimientos de masas que han de estar diseñados como meros productos de marketing. En este desolador contexto el cómic ha aparecido como ese laboratorio perfecto para diseñar las ideas que pasarán a la gran pantalla. El sueño de todo autor de cómics es que adapten su obra, ya que ahí están los dólares, ése es el gran negocio, y uno de los primeros que lo vio fue Frank Miller que desde hace tiempo empezó a trabajarse el mundo del cine.
Es cierto que hemos visto algunas buenas películas como el Hulk de Ang Lee, 300 o El caballero oscuro. Pero la mayoría de las veces, los que amamos al cómic salimos del cine muy decepcionados con la adaptación de ese tebeo que tanto nos ha gustado; y es que como dice Alan Moore, siempre tendremos ese cómic tan querido en nuestra estantería.
También hay ejemplos de películas basadas en cómics que no buscan el negocio más descarado y que son de gran calidad como sucede con Old Boy o American Splendor, en las que la obra en las que se han inspirado incluso resulta superada por su versión cinematográfica, cosa que nunca sucede con las versiones cinematográficas más comerciales.
Por lo tanto, ¿para qué queremos ver nuestros cómics favoritos en el cine? El poder de la imagen es tremendo, y cuando leemos un buen cómic enseguida soñamos con su traslación a la gran pantalla, ¿quien podría ser el actor que interprete a supertío?¿y el director de guachimen?¿cuál sería la mejor música para supermujer?… Éstas son las preguntas que nos hemos hecho muchos aficionados con respecto a nuestros cómics preferidos. Sin embargo, cuando vemos a esos personajes en su versión cinematográfica la frustración suele aparecer defraudando muchas de nuestras expectativas.
Tampoco se han popularizado tanto los cómics con el cine, de hecho en el post de La Cárcel de Papel podemos comprobar que el negocio no está en la venta de cómics, sino en todo lo que rodea a la adaptación cinematográfica. El efecto positivo que podíamos prever de que si se hace una película sobre un personaje éste aumentará sus ventas, no ha sido tal. Los cómics pierden su valor en sí mismos y se convierten en grandes franquicias en las que la innovación y la creatividad están supeditadas al estilo cinematográfico.
Si los autores y las edioriales piensan más en el cine y no tanto en el cómic como medio en sí mismo, lo estarán matando sin quererlo.
Atención también a lo que va a suceder con el cómic europeo como leo en este post del carcelero.

