Antes que el diablo sepa que has muerto Junio 2, 2008
Posted by Etrigan in : Cine , 2comments“Más vale que estés en el cielo media hora antes de que el diablo se percate que estás muerto”
Money, amigos. ¿Todo se reduce a dinero? ¿Seríais capaces de hacer cualquier cosa por dinero? Easy Money, sin más, sin plantearnos ningún inconveniente, sin reflexionar sobre las consecuencias de nuestros actos, sin respetar ningún valor. La sociedad occidental, tan opulenta, tan perfecta, con tantos avances, brindando las oportunidades para ser un triunfador, tener un buen sueldo, una mujer guapa, un buen apartamento…, pero que a su vez nos ahoga, nos exprime, nos obliga a ser competitivos, nos presiona, nos exprime. Que se lo digan a los hermanos Hanson, los protagonistas de este excelente thriller, a los que el dinero les puede sacar de su inaguantable situación, a uno por su desmedida ambición y al otro por su maldita condición de perdedor. De una manera o de otra, los dos hermanos, tan diferentes entre sí, incluso tan opuestos, forman parte del maquiavélico engranaje en el que la sociedad occidental ha colocado a nuestras vidas. El materialismo basado en el dólar (o en el euro), despojado de todo tipo de valores espirituales, en el que ni siquiera la familia resulta ser el refugio que muchas veces nos hacen creer que es, ese materialismo vacuo y opresor, vampiriza a sus víctimas destrozando sus sueños.
Sydney Lumet, veterano director de cine, realiza un film maduro, sereno, pesimista, en el que la estructura de thriller le sirve para mostrarnos el retrato de una familia americana, modelo negativo de las relaciones familiares de nuestra sociedad moderna. La filmografía de este director está llena de grandes películas, desde finales de la década de los 50 Lumet se ha caracterizado por hacer un cine clásico, por contar buenas historias, nunca entregándose a la mera comercialidad. Quizá por esto su cine tenga un difícil encaje en el Hollywood actual tan dominado por el marketing más descarado.
El guión de la película es estupendo, con una estructura narrativa basada en el flash back, y con una historia contada desde las distintas perspectivas de los protagonistas. Con personajes bien definidos y retratados con gran naturalidad, la película va mostrándonos las diferentes piezas del puzzle que conforma el atraco a una joyería situada en un centro comercial. Los actores que dan vida a los personajes que conforman este drama brillan con unas interpretaciones magistrales. Philip Seymour Hoffman es el hermano mayor, ambicioso, triunfador en los negocios, pero agobiado y presionado por su entorno profesional, Ethan Hawke interpreta a su hermano pequeño, inseguro, inmaduro, un perdedor divorciado y perseguido por las deudas. Marisa Tomei es la mujer del hermano mayor, insatisfecha sexual y emocionalmente, ignorante de los actos de su marido con el que sólo fue feliz en unas vacaciones en Brasil, Albert Finney es el padre de los dos hermanos, realizando una interpretación impresionante, llenando la pantalla con una presencia realmente imponente.
Antes que el diablo sepa que has muerto es una película inusual en el empobrecido cine actual, hunde sus raíces en el cine más clásico dándonos una visión adulta y muy lúcida sobre nuestra sociedad. Es la obra de un director que ha envejecido como los buenos vinos, dándonos en lo más postrero de su carrera una película inolvidable.
Ficha técnica: Antes que el diablo sepa que has muerto – Director: Sidney Lumet - Guionista: Kelly Masterson – País : USA – Año: 2007
La noche es nuestra Abril 10, 2008
Posted by Etrigan in : Cine , 3comments“Tarde o temprano tendrás que estar con nosotros o con los narcotraficantes.”
Bobby Green (Joaquin Phoenix) no ha seguido la tradición familiar, su padre y su hermano son policías, su guerra es otra … mantener la ley y el orden combatiendo a las mafias de la droga. Sin embargo, Bobby regenta una populosa discoteca en el Nueva York de los años 80, vive la vida loca, tiene una novia espectacular y se mueve en los ambientes a los que pertenecen los gángsters contra los que lucha su familia. El conflicto se hace evidente, Bobby tendrá que elegir: o ayuda a su familia haciendo de soplón o se mantiene fiel a su círculo de relaciones.Hace tiempo que Bobby decidió romper con sus raíces, quiso vivir su vida, construir su futuro, pero la sangre y los lazos familiares tienen un gran poder de atracción. El dueño de la discoteca en la que trabaja Bobby es como un nuevo padre para él, le invita a comer, lo sienta con su familia, le ofrece un buen trabajo, confía en él, sin embargo ¿no es cierto que no podemos confiar en nadie salvo quizá en nuestro propio padre?
James Gray es el director de este magnífico thriller. Cuenta en su haber con dos películas más: Cuestión de sangre (Little Odessa, 1994) y La otra cara del crimen (The Yards, 2000), que lamentablemente todavía no he visto y que también pertenecen al género negro. Sin embargo, lo que es una película de género se transforma en manos de este director y guionista en una reflexión sobre la familia, las raíces, la tradición y la felicidad. Una reflexión que no me parece nada moralizante sino realista y amarga, sobre como los lazos de sangre pueden condicionar y mediatizar las decisiones personales. Así, el mismo Gray reconoce que: “Es obvio que estoy en deuda con El padrino, Chinatown y French Connection, pero también vi mucho cine europeo de los sesenta, sobre todo de Visconti, y películas japonesas de los cincuenta muy centradas en el tema del destino”.
El conflicto familiar que sirve de base al argumento de este film está perfectamente escenificado en la reunión que tiene Bobby con su padre y su hermano en una iglesia, lugar ligado a las tradiciones de esta familia polaca, que sirve bajo la mirada de Jesucristo para recordar cuáles son sus obligaciones y cómo se ha desviado el protagonista del camino marcado por su padre. A partir de ese momento las actuaciones de su hermano, el capitán Grisinsky, al más puro estilo mafioso, nos lleva a tener una antipatía hacia unos policías que en muy poco se diferencian de los criminales a los que persiguen. Sin embargo, el atentado contra la vida de su hermano lleva a Bobby a replantearse todo, y a defender a su familia frente a las amenazas de los traficantes.
La historia es envolvente y nos atrapa en una espiral de violencia en donde lo importante es sobrevivir, destacando tres escenas de acción magníficamente rodadas por Gray en las que el realismo impera sobre la burda espectacularidad que domina el cine hollywoodiense actual. Me parece especialmente memorable la escena de la persecución en coche bajo la lluvia en la que el dramatismo y el suspense están por encima de cualquier efectismo.
Mención aparte merece la aparición de veterano Robert Duvall, ese gran secundario de lujo del cine norteamericano, que interpreta al padre de Bobby en un papel cargado de gran humanidad. Mark Wahlberg hace del hermano policía, opuesto a Bobby que es estupendamente interpretado por Joaquin Phoenix, mostrando ese proceso de transformación del protagonista desde el inicio de la película hasta el final, en el que aparece como alguien totalmente distinto en un amargo desenlace feliz.
Ficha técnica: La noche es nuestra – Director y guionista: James Gray – País : USA – Año: 2007


